DE CAMERÚN
…Dejamos el tren en Ngaundere y tomamos una camioneta que nos llevaría hacia el norte, cerca de la frontera con Nigeria. La ruta bajaba a una gran zona semi desierta y el calor se sentía en su máximo nivel. Pasamos algunos pueblos y llegamos a Poli, zona de los Mbororo. También se los conoce como Wodaabe, son un sub grupo de los Fulani y son pastores nómades y comerciantes de ganado en el Sahel: viajan desde y hacia Nigeria, Camerún, Chad, República Centro Africana y Congo.
Así fue que, en la zona de Poli, en el norte de Camerún, tuve la suerte de conocer de cerca a las mujeres Mbororo. Es una comunidad apasionante con una tradición milenaria ligada al pastoreo y a la vida en constante movimiento. Lo que más me llamó la atención al verlas, fue cómo llevan marcada su historia en la piel y en su forma de vestir. En el rostro llevan tatuajes y escarificaciones con diseños bien detallados que identifican a qué familia o clan pertenecen. Son marcas llenas de significado que defienden con orgullo su identidad cultural y la pureza de su etnia. Usan peinados elaborados y complejos junto con joyas que sirven como claros símbolos de su estatus dentro de la comunidad. Me tocó verlas en plena rutina al caer la tarde, organizando todo: desde preparar un cocido de cereales y leche, hasta juntar al ganado y cuidar cariñosamente a sus hijos.